Introdución a los Yamas y Niyamas

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Cuando piensas en yoga, ¿cuál es la primera imagen que viene a tu mente? Lo más probable es que te imagines una persona sentada en su mat, practicando una posición de yoga, también conocidas como asana, o simplemente alguien meditando, ¿cierto?

Bueno, no estas tan equivocado. Es cierto, el yoga se centra en la meditación, en la realización de distintas asanas que te ayudarán a mantener tu cuerpo saludable y flexible, pero, también es una actividad con muchos otros elementos favorecedores para tu cuerpo.

La práctica del yoga, la cual encuentra su origen 5000 años atrás, ayuda a calmar nuestra mente y permite liberar el estrés, haciéndonos sentir más relajados y felices. Para alcanzar este estado de relajación, debes tomar en cuenta que el arte y ciencia del yoga no solo cuenta con prácticas como meditación y ejercicios físicos, también es una filosofía, un estilo de vida y un comportamiento, los cuales forman parte de sus principios.

Uno de los precursores del yoga como es conocido actualmente, es Patanjali, también conocido como “El Padre del Yoga Moderno”. Sorpresivamente, no existe mucha información sobre él, más allá de saber que existió entre el 2do y 4to siglo a.C y se le atribuyen importantes textos en sánscrito y Ayurveda.

Parte de su obra es llamada The Yoga Sutras of Patanjali, una colección de 196 sutras sánscritos divididos en 4 capítulos. La palabra sutra hace referencia a textos escritos que exponen enseñanzas para realizar la realización espiritual completa del ser humano. Estas 196 enseñanzas son presentadas ante nosotros para guiarnos en nuestro viaje espiritual.

Para comenzar este viaje nos adentraremos en las ramas que componen los sutras del yoga, de acuerdo con The Yoga Sutras of Patanjali son las siguientes:

  • Yama (Disciplina moral)
  • Niyama (Cumplimiento)
  • Asana (Posturas corporales)
  • Pranayama (Técnicas de respiración)
  • Pratyahara (Retracción de los sentidos)
  • Dharana (Concentración)
  • Samadhi (Iluminación)
  • Dharana (Concentración)

De estas ramas, solo adentraremos en las dos principales. En este artículo te daremos todo lo que debes saber sobre los Yamas y Niyamas.

Yamas

La principal rama de este sutra del yoga es Yama, la cual encierra en su concepto la disciplina moral. Trata de restringir ciertos comportamientos inadecuados, tales como la violencia o el hurto, entre otros. Evitando estas prácticas alcanzarás tu camino a la realización espiritual. Los cinco yamas del yoga son los siguientes:

  • AHIMSA: traducido como “no violento” o “no dañino”, esta práctica te ayuda a renunciar a esos sentimientos de ira, irritabilidad, agresividad y comportamiento crítico en contra de ti mismo o de otros.
    Si no ahondamos mucho, este principio puede parecer bastante simple, sin embargo, cuando lo analizamos de mejor firma, podremos entender las sutiles implicaciones que trae consigo Ahimsa. Por ejemplo, si no puedes realizar la pose de yoga de Sirsasana perfectamente en tu décimo día practicando, tendrás la crítica de “simplemente soy malo en todo” hacia ti, esto es una forma de Ahimsa.
    Es importante parar esos pensamientos negativos tanto contigo como con las personas que te rodean. ¿Te preguntarás, como logro hacerlo? El primer paso es muy sencillo, principalmente debes ser consciente de que lo haces.
    Estar consciente de que estás teniendo pensamientos negativos en contra de ti, de tus padres, amigos, personas o cualquier persona cercana, creará una alarma en tu mente que te recordará “necesito parar de pensar en eso”. Estar constantemente consciente de cuándo sucede y practicarlo te ayudará a terminar esta práctica de pensamientos negativos.
  • SATYA: esta práctica nos enseña a hablar y vivir con la verdad siempre, por eso su traducción es “verdad”. Para esta práctica hay que tener en mente el primer yama: Ahimsa. Ya que a pesar de ser sincero, no podrás herir a nadie con la verdad.
    Cuando ves el boletín de calificaciones de alguien y ha obtenido una calificación D en Matemáticas, piensas: “Debe ser tan malo en matemáticas”. Esto se convierte en tu verdad. ¿Pero es realmente cierto? ¿No podría ser que hubiera tenido fiebre el día de su examen de matemáticas? Podría haber muchas razones por las que obtuvo una calificación baja, y ninguna de ellas asociada a “es malo en matemáticas”.
    Si meditas sobre esto te darás cuenta que en nuestro día a día solemos asumir cosas, que tal vez no sean ciertas, tales como tener prejuicios en contra de un compañero de trabajo o creer plenamente en un rumor sobre alguien. Es por eso que esta práctica se hace un poco de difícil de aplicar en nuestra vida.
    Para alcanzar un buen nivel en este yama, intenta cuestionar tus pensamientos. Pregúntate: “¿Por qué estoy pensando esto?” Sigue hasta llegar a la verdadera razón.
  • ASTEYA: su significado es “no robar” y se basa en que no debes tomar nada que no te pertenezca. No solo cosas materiales, también se extiende a otros ámbitos.
    Este yama también se refiere a no robar o privar de derechos, tiempo y energías a otras personas. Por ejemplo, acaparar bienes materiales tales como las mascarillas, es una acción egoísta para aquellos que también necesitan este bien material. En cierto modo, estás robando la energía y tiempo de alguien, privándolo de obtener un bien para el cuidado de él o su familia.
    Asteya nos dice que seamos más conscientes de nuestras acciones y que evitemos que la avaricia nos domine.
  • BRAHMACHARYA: este término es conocido por tener una connotación parecida a la práctica del celibato. En esencia, su significado explica la moderación y abstención ante los excesos. Pueden ser excesos de todo tipo, desde música muy alta, comprar cosas que no necesitamos, ingerir comidas no saludables o, comportamientos sexuales inapropiados, entre otros.
    Por ejemplo, si se enfrenta a una situación en la que su empresa sufre pérdidas. Esta situación causará estrés, te pondrá inquieto, ansioso y es muy probable que afecte tu sueño. En este caso, el principio de Brahmacharya sugeriría que pongas tu energía en encontrar diferentes soluciones y discutirlas con las personas que admiras, en lugar de gastar esa energía en estresarte constantemente con el problema.
  • APARIGRAHA: este principio nos enseña a trabajar nuestro sentido de posesión, instando a no perseguir la abundancia y a quedarnos únicamente con lo que realmente necesitamos. Una práctica un poco difícil de llevar cabo hoy en día, ya que siempre tenemos las opciones de adquirir distintos objetos en minutos con tan solo un clic.
    Es por eso que cada vez que quieras llevar cabo una compra debes preguntarte a ti mismo: ¿de verdad necesito esto? ¿Para que utilizaría lo que estoy a punto de comparar? ¿Lo estoy comprando para impresionar a alguien más? Esto te ayudará a no adquirir cosas inútiles, y también a practicar el desapego a las cosas materiales.
    Aparigraha también significa deshacerse de los malos hábitos como fumar, pensamientos negativos, malas experiencias del pasado, entre otras situaciones y hábitos que no te permitan traer nuevas experiencias positivas a tu vida.

Ahora que poseemos los conocimientos del Yama, es momento de pasar a la segunda rama que nos ayudará en nuestro camino a la realización espiritual:

Niyamas

Significa “observancia” y está formado por 5 principios que ayudan a inculcar la autoconfianza, la felicidad y la fuerza interior necesaria para caminar en este viaje llamado vida. Estos cinco niyamas son:

  • SAUCHA: el primero de los niyamas trata de la limpieza. Haciendo alusión a una limpieza de tu persona tanto por dentro como por fuera. Desde limpiar tu cuerpo, tu casa, cajones desordenados, entre otros. Hasta para mantener tu mente limpia de prejuicios y pensamientos negativos.
    Patanjali dice: “Mira más profundamente lo que es el cuerpo: cuanto más lo limpias, más te das cuenta de que es una cosa en descomposición e impermanente. Y así, Saucha ayuda a romper la fijación excesiva con tu cuerpo o los cuerpos de los demás”.
    Por lo tanto, este principio nos ayuda a sentir paz y tranquilidad gracias a la limpieza interna y externa que realicemos, además de estar contentos con lo que somos y no perseguir esos estándares de belleza imposibles de alcanzar.
  • SANTOSHA: este término se define como contentamiento. Y aunque puedas pensar que trata de sentirse feliz todo el tiempo y ser complaciente, no es el caso. Santosha significa estar agradecido y apreciar el lugar en el que te encuentras actualmente en tu vida.
    Se trata de aceptar que todavía no puedes realizar Sirsasana, pero al menos has comenzado a trabajar en ello. Es, por ejemplo, estar agradecido por tener un techo para vivir.
    “Si solo dices una oración en un día, que sea ‘Gracias’”- Rumi
    Si te resulta difícil estar contento, intenta sonreír. Estudios prueban que incluso una sonrisa forzada puede ayudar a elevar tu estado de ánimo y, por lo tanto, hacerte sentir contento. ¿Y sabes cuál es la mejor parte? Las sonrisas son contagiosas. Entonces, en el proceso, terminarás haciendo felices a los que te rodean también.
  • TAPAS: se traduce como la autodisciplina o austeridad, mientras que su traducción exacta desde el sánscrito es fuego, su concepto significa tener la voluntad de andar por caminos difíciles y aprender de los obstáculos a los que te tendrás que enfrentar en el camino.
    Tapas es tratar de aprender cosas nuevas todos los días para avanzar en tu carrera y crecimiento personal, incluso si toma mucho tiempo. También es evitar comer esa pizza con queso para mantener una dieta saludable o podría ser salir de tu zona de confort haciéndole frente a tus miedos. En cierto modo, Tapas te ayuda a explorar tus capacidades, fortalezas, a trabajar en tus debilidades y, a descubrir tus límites y ser más consciente de ti mismo.
    Tapas tiene otra interpretación más tal como negarse a rendirse mientras persigues esas cosas que te apasionan, las que encienden ese fuego dentro de ti y siempre has soñado.
  • SVADHYAYA: el autoestudio es el principio de Svadhyaya, desarrollando así la autorreflexión y contemplación a medida que comienzas a investigar tu propia naturaleza y pensamientos.
    Para practicar Svadhyaya, debes comenzar haciendo preguntas como: ¿Qué me hace enojar o ser feliz? ¿Por qué me comporto de una manera particular? ¿Por qué me siento negativo acerca de esta situación o persona?
    Cuantas más preguntas te hagas, más control tendrás sobre tu mentalidad y tus acciones, ya que te conocerás mejor. Además de esto, también puedes practicar a diario la meditación.
    “Tu visión se aclarará solo cuando mires a tu corazón. Quien mira afuera, sueña. Quien mira adentro, despierta”– Carl Jung
  • ISHVARA PRANIDHANA: el último de los niyamas es la práctica de ceder ante un poder superior o un ser superior. Podría significar desde un dios, diosa, deidad, universo, destino o una fuente de vida infinita.
    Ishvara Pranidhana nos enseña que hay una fuerza mayor trabajando y que debemos dejar de lado las situaciones y cosas que no están bajo nuestro control. En cierto modo, este principio nos ayuda a practicar el desapego del resultado y a confiar en que pase lo que pase traerá lecciones, paz y comprensión a nuestras vidas.

Conclusión

Es importante pensar en los Yamas y Niyamas como un camino. Andar ese camino traerá felicidad, comprensión y paz a tu vida. En lugar de tratar de ser perfecto, practícalos gradualmente, un paso a la vez. Con algo de tiempo y esfuerzos continuos, comenzarán a llegar naturalmente los resultados que estás buscando.

Estas dos ramas sutras del yoga: Yamas y Niyamas, son el lugar perfecto para comenzar si quieres descubrir el verdadero poder del Yoga, tanto dentro como fuera del mat. Y recuerda siempre que:

"El yoga no cambia la forma en que vemos las cosas, transforma a la persona que ve"- B.K.S Lyengar

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